Si tu perro presenta vómitos, salivación excesiva, temblores musculares, diarreas, poco ánimo e in coordinación al caminar podría ser un signo de una posible intoxicación.  


Hay soluciones temporales para evitar que el animal empeore o muera antes de que podamos llevarle al veterinario, con estas medidas podemos minimizar los daños en su organismo. La recomendación principal siempre será, que si el perro se ha intoxicado por ingesta, lavar el hocico del paciente en una posición hacia abajo, esto para evitar que el líquido se vaya por vía aérea. Una de las recomendaciones más comunes en Internet es dar agua oxigenada o agua con sal a nuestras mascotas para que vomiten antes de que el veneno sea absorbido rápidamente o que expulse lo que ha ingerido. Aunque en pequeñas cantidades puede ser una buena solución, estas dos sustancias tienden a causar grandes cantidades irritación en la mucosa del estómago, y hasta podría generar una úlcera por gastritis, es por esto que no se recomienda; al final podrá causar más mal que bien a nuestro peludo.

PARA EVITAR QUE SU ORGANISMO ABSORBA EL TÓXICO, PARA DILUIR EL TÓXICO O LIMPIAR SU INTESTINO:

  • Carbón activado:
    Es importante que como dueños de mascota nos acostumbremos a tener carbón activado, ya que a la hora de la hora, puede ahorrarnos una tragedia. Este se puede consumir de dos maneras: en pastilla, o bien diluido en agua, eso sí, siempre con debemos de darlo con cuidado para que este no se vaya por vía aérea de nuestro perrito.
    Se debe suministrar de 1 a 5 gramos de carbón activado por kilo de peso del animal. Se pueden repetir las dosis cada 2 a 4 horas.
  • Leche o leche y agua: Con leche sola (preferiblemente sin lactosa) o con leche diluida en agua al 50%. Podemos darle un vaso o todo lo que el perro quiera o pueda consumir.
  • Leche y aceite: Le daremos lo mismo solo que cada 3 partes de leche añadiremos una cucharadita de aceite de oliva, o si no tenemos de oliva, aceite de girasol.
  • Pan: Darle todo el pan que pueda comer.
  • Té y pan quemado: Podemos hervir una taza y media de agua y añadir 4 bolsitas de té negro. Retirar las bolsitas. Tostar pan hasta quemar lo o quemar en el fuego directamente y mezclar con el té hasta hacer una masa. Dársela al perro muy poco a poco, cada 15 minutos 5 ml.